Un año más, llega el día del Corpus Christi y amanece con el toque de diana y el lanzamiento de cohetes. Después, la Tarasca del Ayuntamiento se pasea por las calles de Toledo acompañada de la charanga, los gigantones y cabezudos.

A las 10:00 horas da comienzo, en el altar mayor de la Catedral Primada, la Solemne Misa del Corpus en Rito Hispano mozárabe para a las 11:00 horas, una salva de morteros y el repique de campanas, anunciarán la salida de la procesión por la puerta Llana de la Catedral. Así, se iniciará el recorrido de la majestuosa custodia de Arfe, con Jesús Sacramentado, procesionando bajo palio por las calles perfectamente engalanadas y repletas de las miradas curiosas de ciudadanos, turistas y visitantes. Y tras una duración aproximada de tres horas, “brillando más que el sol”, llegará nuevamente a la catedral.

Visto así, todo parece fácil, pero ¿hemos pensado que detrás de todo ello existe un trabajo arduo y complicado que, poco a poco, durante meses, ha sido desgranado por el Cabildo de la Catedral, para conseguir llegar a la manifestación de un protocolo magistralmente desarrollado y respetuoso con la tradición, la historia y la normativa específica de cada una de las instituciones y entidades participantes en la misma, y con el apoyo unánime del Ayuntamiento, de la Junta Pro-Corpus y de todos los vecinos que, año tras año, colaboran en el embellecimiento y la colocación de los 1.700 metros de toldos, en las calles por las que da lugar el cortejo procesional, para que la custodia procesione bajo palio obligado?
Dicen que el protocolo siempre suma y se convierte en un medio de comunicación e imagen. Pues bien, en este caso, en imagen y escaparate de la cara amable de una ciudad, que exhibe todo su esplendor, a través de una cuidada puesta en escena del ritual religioso que trasciende fronteras y es admirado y reconocido, por ello, desde la dignidad y el respeto.
Es obligado saber que el protocolo aplicado en la fiesta del Corpus Christi tiene su origen en la Edad Media, cuando se instituyó en el año 1246, en la Diócesis de Lieja (Bélgica), para adorar el Cuerpo y la Sangre de Cristo, hecho presente en la Eucaristía, y estableciéndose su celebración el jueves siguiente a la octava de Pentecostés. De allí, se fue extendiendo a la Iglesia Universal y sería el Papa Urbano IV quien, en el año 1264, le diera ese carácter universal por la bula “Transitorus de hoc mundo”. Pero hasta 1311 no se establecerían, por el papa Clemente V, las normas para el desarrollo de la celebración, así como, las precedencias de las autoridades asistentes a la misma. Destacar, que Nicolás V, en el año 1447, hizo oficial la celebración del Corpus Christi por el exterior de los templos (hasta entonces, celebrada sólo en su interior).
En la ciudad de Toledo se viene celebrando esta fiesta desde hace unos setecientos años, pero su protocolo adquiriría una inusitada belleza en el siglo XVII. Se sabe que en 1732 el maestro
de ceremonias de la Catedral de Toledo, Manuel Badilla, deja constancia del orden procesional del Corpus en un documento, en el que se puede observar la participación de todos los estamentos religiosos, políticos, sociales y gremiales de la ciudad, poniendo de manifiesto las señas de su identidad en la expresión a la devoción del Corpus Christi. Muy parecido al orden protocolar que se mantiene actualmente.
Corpus Christi ToledoExplicar, que quien fija el orden, ceremonial y protocolo de la procesión del Corpus Christi  es el Cabildo de la Catedral Primada, puesto que es quien
organiza el acto. La Presidencia del mismo la ejerce el Excmo. y Rvdmo. Arzobispo Mons. D. Braulio Rodríguez Plaza, en representación del Corpus Christi (Santísimo Sacramento, el mismo Cristo),
que va dentro de la Custodia, pues es quien realmente (a los ojos de los fieles), “preside” el cortejo, ya que es en honor de quien se organiza el acto y por quién se cubren las calles con toldos. Esto es así, porque el Corpus Christi debe procesionar bajo palio, como establece su protocolo, pero la altura de la Custodia impide la utilización del palio o baldaquino tradicional (dosel sujeto por cuatro ó seis varales) y en su lugar, se utilizan los toldos.
La organización de la comitiva procesional se establece de acuerdo a un protocolo en el que perviven las antiguas disposiciones mencionadas y que precisan ser guardadas y respetadas en  función a los fines, misiones y antigüedad de quienes la integran, siendo el eje estructural más importante la Custodia portadora del Corpus Christi: cuanto más próximo se esté de ella, mayor importancia conferirá dentro del cortejo. Por regla general, esta colocación procesional de las hermandades, cofradías y capítulos vendrá dada por la antigüedad fundacional y la de su aceptación e incorporación a la comitiva. Se respetará este orden a excepción del Capítulo de Caballeros del Corpus Christi, colocados próximos a la custodia, aún siendo uno de los capítulos más recientes, debido a tener su sede en la Catedral y ostentar el título de “Corpus Christi”. De igual modo, la Cofradía de la Santa Caridad goza de un lugar privilegiado más cerca aún de la Custodia y, además, desfila entre el Clero (quien precede a la Custodia), por ser la más antigua, tanto en sus orígenes como por su integración en la procesión.
El cortejo, formado por dos filas paralelas, discurre caminando. Entre estas dos filas, centrados y destacados, se sitúan los priores, capellanes o dignidades de cada grupo participante con
algún báculo, medalla o elemento que les distinguen del resto de sus miembros, que irán ordenados de menor a mayor antigüedad en la incorporación al grupo, y precedidos de su correspondiente Guión.
Independientemente de todo esto, decíamos que la procesión ofrece “dos partes” muy diferenciadas y marcadas por la Custodia. La “primera parte”, y más larga, agrupa a: Niños de Primera Comunión, Grupo de Jóvenes de Asociaciones Religiosas, Estandartes de las distintas Cofradías y Hermandades que no procesionan, Asociación Banda Joven “Diego Ortiz”, Hermandades y Cofradías de Gloria y Penitenciales, Cruces Parroquiales y Representantes de las Parroquias de la ciudad de Toledo, Adoración Nocturna (masculina y femenina), Órdenes Terceras, Órdenes de Vírgenes Consagradas, Religiosas de Vida Apostólica, Banda “Ciudad de Toledo”, Hermandades, Cofradías, Capítulos, Colegio Ntra. Sra. de los Infantes, Seises de la Catedral, Seminario Diocesano (primero, el Seminario Menor y después, el Seminario Mayor y cada uno, precedido por los tutores,), Clero Regular, Clero Secular (entre ellos desfila la Cofradía de la Santa Caridad con su cruz y ciriales), Cruz del Cardenal Mendoza con ciriales, Acólito con el Báculo del Arzobispo, Diáconos de Honor, Maceros del Cabildo Primado, Excmo. Cabildo de la Catedral Primada, Acólitos con incensarios, Pajecillos y Diácono Capiller (porta la campanilla del Corpus, junto a la Custodia). Abriendo esta primera parte, van: Piquete a caballo de la Guardia Civil, Timbaleros del Excmo. Ayuntamiento de Toledo, Banda de Gala de la Guardia Civil, Pertiguero, Cruz y manga Catedralicia y el Gremio de Hortelanos con su guión (único gremio que persiste desde la Edad Media).

corpus chisti ToledoEn la “segunda parte” de la procesión (detrás de la Custodia y más corta), agrupa las máximas representaciones, respetando su propio protocolo y orden de precedencias (habrá que hacer especial mención, para las instituciones y autoridades institucionales, a lo establecido en el RD 2099/1983, de 4 de agosto, por el que se aprueba el Ordenamiento General de Precedencias
del Estado, con aplicación de su artículo 12, destinado a los actos celebrados en el  territorio propio de una comunidad autónoma; así como, los Reglamento de Reales Ordenanzas y de Honores Militares y a la costumbre y la tradición inveterada del lugar, que, en protocolo, constituyen una máxima). Por lo tanto, esta segunda parte la iniciará, ostentando la Presidencia Litúrgica, el Arzobispo Primado de Toledo con su Séquito y seguidos por: Acólitos portando los Distintivos Arzobispales (báculo, solideo y mitra), Acólitos con Libro de Preces y Sagrario Portátil (su finalidad es proteger el viril y portar el paño “cubrehombros); tras ellos, las Autoridades Civiles, Judiciales y Militares, por este orden, y encabezadas desde 1978 por el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (representación de la Presidencia Oficial establecida por la normativa del Papa Clemente V, en 1311, y que recaía sobre el monarca o en la persona en la que delegaba esta función; posteriormente, hasta 1978, recayó en el Ministro de Justicia); les sigue, el Excmo. Ayuntamiento de Toledo presidido por su alcalde (sale procesionalmente “bajo mazas”, es decir, precedido por dos alguaciles de negro y fusta en la mano, dos sofieles con pectorales en bronce y otros dos con mazas de plata al hombro y, entre éstos dos, el portador del guión de la ciudad de Toledo, que debe ser el Concejal más  joven);

Excma. Diputación Provincial de Toledo presidida por su Presidente (representa a toda la provincia de Toledo), e irán precedidos por los Heraldos con Mazas de plata al hombro, vestimenta tradicional y sus zapatos de puntera curvada, los llamados coturnos (como establece su protocolo); Universidad de Castilla-La Mancha (por ser la heredera de la antigua universidad de Santa Catalina y como representación de la intelectualidad regional y cuyo protocolo responderá a la aplicación de su tradición histórica, fundamentalmente) y, cerrando el desfile, la Academia de Infantería, con bandera, Banda de Música y Compañía de Honores (por tradición, desde el siglo XVI, escolta y rinde honores al Corpus Christi, es decir, arma presentada e himno nacional, primera parte completa; de ahí, que el Ministerio de Defensa, tras las críticas de sectores partidarios de los usos tradicionales en esta celebración y en contra de lo establecido en el Texto del Nuevo Reglamento de Honores Militares del 22 de mayo 2010, manifestó que “los militares podrían participar con normalidad y como se venía haciendo de forma tradicional”).

En cuanto a la fecha de celebración, ésta transcurre entre los meses de mayo-junio, en función del calendario litúrgico. Desde 1595, se viene celebrando en la conmemoración del Corpus Christi (60 días después del Domingo de Pascua). Pero, en 1991, tras el acuerdo Iglesia-Estado, se trasladó al domingo siguiente al Jueves del Corpus (excepción de Sevilla y Granada, por un permiso de Roma). En el año 2004, con motivo de la celebración de Elecciones al Parlamento Europeo, el Arzobispado determinó que se celebrasen dos procesiones de igual composición y solemnidad. Una, en jueves (por tradición) y otra, en domingo (festividad litúrgica del Corpus Christi). Esta duplicidad se ha mantenido hasta la llegada del Arzobispo D. Braulio Rodríguez Plaza, quien ha mantenido únicamente la procesión tradicional del jueves. De ahí, que este año sea el jueves 31 de mayo (también, fiesta de nuestra Comunidad).

 

Texto: Mercedes Lobón Sánchez