“Soy un apasionado de este maravilloso mundo y de todo lo que le rodea y creo que la pasión es imprescindible para ser un buen profesional”
Nombre: Miguel Lillo Osuna
Situación laboral: En búsqueda activa de empleo
¿Cómo te vinculaste al mundo del protocolo?
Puedo decir que fue pura casualidad. Ya había hecho la preinscripción en la universidad para Administración y Dirección de Empresas junto con Derecho, pero no estaba del todo contento y seguí buscando por Internet. Encontré los estudios de protocolo, leí el programa de estudios y dije “esto es lo que quiero, esto está hecho para mí” y ahí empezó mi camino en el protocolo. En realidad pienso que el protocolo me eligió a mí y yo solo dije sí.
¿Por qué decidiste hacerlo?
Lo es TODO. Me ha permitido evolucionar y crecer como profesional y sobre todo como persona. Protocolo para mí significa alegría, felicidad, compañerismo, amistad, trabajo duro, sacrificio, otro punto de vista…y pasión. Soy un apasionado de este maravilloso mundo y de todo lo que le rodea y creo que la pasión es imprescindible para ser un buen profesional.
¿Por qué crees que el protocolo es una herramienta importante para la empresa en general?
Yo pienso que es una herramienta de comunicación indispensable en cualquier empresa o institución y supone un elemento fundamental para la organización y desarrollo de los eventos de esa empresa o institución.
¿Qué crees que haría falta para mejorar la imagen del protocolo en la sociedad?
Creo que lo que realmente hace falta es que la sociedad nos conozcan y conozca realmente qué es, qué significa y para qué sirve el protocolo. Si conseguimos eso conseguiremos mejorar la imagen de ésta nuestra profesión.
¿Podrías compartir con nosotros iniciativas que se te hayan ocurrido para seguir consolidando nuestra profesión en la actualidad?
Juntos somos más, hacemos más y creo que el asociacionismo es una de las formas de luchar por la consolidación de nuestra profesión.
También tenemos que abrir las ventanas y dejar que entre un buen chorro de aire fresco, puesto que son muchos los jóvenes que finalizan sus diplomaturas, graduados o másteres en Protocolo y Organización de Eventos, salen al mercado laboral y de buenas a primeras se encuentran con el muro de la experiencia.
Numerosas las ocasiones en las que realizamos entrevistas o nos encontramos con importantes ofertas de empleo, pero cuando leemos “indispensable 4-5 años de experiencia” se nos cae una losa encima y no nos queda otra que decir “a ver si suena la flauta”.
Desde aquí hago un llamamiento a todos los socios y profesionales que cuentan con 15, 20, 25 años de experiencia en este mundo a que no tengan miedo a la inexperiencia de un joven, que abran las puertas de sus equipos y permitan que los jóvenes podamos seguir aprendiendo y creciendo como profesionales, lo único que queremos es estar a vuestro lado. Creo que ésta situación sería favorable para todos y nos ayudaría a seguir creciendo, defendiendo y dignificando nuestra profesión.





