“Los profesionales del protocolo somos como los médicos, nos dedicamos a ello por vocación.”
Nombre: Mercedes Meroño Briz
Empresa: Gas Natural Fenosa
Cargo: Jefe de Protocolo
Actividad: Energía
¿Cómo te vinculaste al mundo del protocolo?
Empecé por pura casualidad! Mi trabajo, dentro de la compañía, estaba vinculado al área de relaciones públicas. En el año 94, si no recuerdo mal, asistí al congreso de Protocolo que se celebró en Oviedo –picada por la curiosidad- y a partir de ahí, totalmente “enganchada” al tema, comenzó mi andadura por esta apasionante disciplina.
¿Por qué decidiste hacerlo?
Como ya he dicho, pura casualidad, si bien es cierto que conocí un colectivo que me pareció interesantísimo y que me ayudo mucho –y todavía me sigue ayudando- y de su mano, por diferentes circunstancias, fui avanzando un poco más cada día en este mundo de las relaciones humanas por excelencia, donde la gestión de los egos se vuelve fundamental.
¿Qué significa, en tu día a día, el protocolo?
Siempre he dicho que los profesionales del protocolo somos como los médicos, nos dedicamos a ello por vocación, sino seríamos incapaces de aguantar el ritmo y la presión. Para mí significa mucho, me parece un mundo apasionante, lleno de posibilidades, que me proporciona la oportunidad de conocer y relacionarme con las personas, las instituciones, las empresas… en fin, a día de hoy creo que me costaría trabajo no pensar en esta clave.
¿Por qué crees que el protocolo es una herramienta importante para la empresa en general?
Creo que es una herramienta al servicio de la gestión global. Permite a las empresas proyectar una imagen hacia el exterior basada en el orden, en la buena organización. Donde hay protocolo hay “cabeza” y los temas que nos atañen se analizan desde el punto de vista global de la compañía y en su beneficio. No organizamos fiestas ni guateques, contribuimos a la consecución de resultados.
Cuéntanos, brevemente, en qué consiste tu negocio
Muy brevemente! Producción, transporte, distribución y comercialización de gas y electricidad.
¿Qué crees que haría falta para mejorar la imagen del protocolo en la sociedad?
Contarlo, explicarlo, quitarle esa capa de polvo que lo convierte en algo rancio y pasado de moda. La sociedad, en general, cuando oye la palabra protocolo piensa en situaciones rígidas, encorsetadas, sin posibilidad de espontaneidad, creatividad, pero la situación ha cambiado y sigue cambiando. Las personas que trabajamos en esto hoy día sabemos que hay muchas posibilidades, muchas formas de enfocar el protocolo y sobre todo queda mucho por hacer. Hay que formar, animar y dar paso a nuevas generaciones para que tomen el relevo a los “profesionales de toda la vida” e impriman aire nuevo a esta disciplina, sin olvidar las bases sobre las que se sustenta.
¿Podrías compartir con nosotros iniciativas que se te hayan ocurrido para seguir consolidando nuestra profesión en la actualidad?
Creo que lo he reflejado en la respuesta anterior. Hay que profesionalizar la actividad, y abrir las ventanas para que entren aires nuevos. No creo en los milagros ni tampoco en las fórmulas magistrales, hay que trabajar cada día y demostrar que lo que hacemos tiene sentido para las empresas e instituciones. Solo el trabajo bien hecho consolidará esta profesión.





