Nuestra socia Mª Carmen Portugal nos ofrece su visión sobre aspectos del protocolo social en la película ‘PARÁSITOS’ y, asimismo, a través de un suceso acontecido en las Maldivas.

La actualidad informativa siempre nos ofrece alguna cuestión relacionada, directa o indirectamente, con el protocolo que podemos comentar y reflexionar.
En esta ocasión, dos noticias de temática totalmente diferente, turismo y cinematografía, pero coincidentes en el tiempo, al leerlas enseguida mi subconsciente las ha relacionado bajo el concepto del respeto.
Una de estas informaciones tiene como protagonista al director de «Parásitos», Bong Joon-ho, por su recientemente conseguido Oscar al mejor director. Y la segunda, a una turista británica en las Maldivas.
El diario ABC ha publicado una entrevista al realizador surcoreano, y a la pregunta «¿Somos todos unos parásitos en esta sociedad en la que vivimos?», el oscarizado Joon-ho responde que «para convivir necesitamos respeto, valores, educación… este filme retrata como la cortesía y el respeto se han perdido por completo».
La segunda noticia, también publicada en el citado medio de comunicación, aparece con el titular «Arrestan a una mujer en Maldivas por llevar bikini». En el cuerpo de la información podemos leer que «los turistas deben tener en cuenta las sensibilidades locales cuando visitan las islas» y que esta recomendación es conocida por el turismo de las Islas Maldivas.
Este consejo, efectivamente, está recogido en la página oficial de la Embajada de la República de Maldivas, concretamente en la «Guía de destinos de Maldivas 2013». En este documento, en su página número 21 y en el apartado referente a la vestimenta, se indica lo siguiente:
«También le recomendamos que se vista modestamente y se abstenga de usar traje de baño y bikini mientras se encuentre en la capital y en otras islas habitadas de las Maldivas, una nación 100% islámica»
Al margen de la actuación de la policía, el comportamiento de la mujer inglesa no era el adecuado ni por el lugar, ni por la religión ni por las costumbres del país que se encontraba visitando. Y así también se informa desde la página oficial de la Oficina de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth : «debe respetar las tradiciones, costumbres, leyes y religiones locales en todo momento, incluso vestirse de forma conservadora y estar al tanto de sus acciones para asegurarse de que no ofendan» y «debe ser sensible a los estándares de vestimenta local cuando se encuentre en islas locales o si se hospeda en una isla donde el complejo no es propiedad exclusiva de la isla: cubra sus hombros y evite pantalones cortos o ajustados (hombres y mujeres); cuando se bañe, cubra los brazos y las piernas».
Como declaró Bong Joon-ho, la convivencia entre seres humanos, entre culturas diferentes, se fundamenta en el respeto de los unos hacia los otros. En esta ocasión, la turista faltó al respeto a los ciudadanos del país que visitaba. En relación a esta reflexión, en su día escribí un artículo titulado «Libres para decidir, no para respetar», y que puedes leer pinchando aquí.
Pero, además, también incumplió la norma de protocolo que el experto, Francisco López- Nieto, determina como regla convencional y que hace referencia a los usos sociales. Y a estos, hay que sumar las costumbres, contenido del derecho consuetudinario.
Mª del Carmen Portugal Bueno