Ante la polémica suscitada la pasada semana en varios diarios nacionales en cuanto a las prácticas realizadas por estudiantes de protocolo en los Premios Goya, desde la AEP queremos dejar clara nuestra posición al respecto:

–        La AEP, en su empeño por dignificar la profesión y fomentar la buena formación en materia de Protocolo, defiende que las prácticas curriculares deben ajustarse a los requerimientos legales que las regulan.

–          Como primer requisito, consideramos que un alumno en prácticas nunca puede substituir la labor de un profesional de Protocolo, ya que esa praxis repercute negativamente en la consolidación, en la buena imagen, en la dignificación y en el reconocimiento de la profesión por la que estamos luchando.

–          Por otra parte, nos consta el esfuerzo de muchos de los centros educativos que imparten titulaciones relacionadas con el Protocolo, para conseguir una remuneración, aunque sea mínima, para los alumnos en prácticas, si bien es una tarea muy difícil dada la alta descompensación entre la oferta y la demanda del mercado laboral en nuestro país. Además, los centros educativos no pueden obligar a las empresas a que remuneren las prácticas de sus alumnos.

–          En cualquier caso, es importante diferenciar las “prácticas” de las “becas”, así como la duración de las mismas y el empeño y la firmeza que esgrima cada centro formativo para ofrecer a sus alumnos prácticas dignas, por otra parte obligatorias, acordes con los estudios que están profesando.

–          Lo deseable y lo coherente, desde el punto de vista de la AEP, es que las practicas curriculares no conlleven ningún desembolso por parte de los estudiantes y que cumplan las finalidades pedagógicas para formar a buenos y futuros profesionales de esta nueva y a la vez vieja profesión.