Los días 18 al 20 de noviembre de 2010, acogidos a la espléndida hospitalidad de la República Magiar, más de 300 participantes de 26 países, tomaron parte en el XI Congreso Internacional de Protocolo, promovido por la OICP, con el apoyo de la Asociación Húngara de Protocolo, convertido en un escaparate de la cultura anfitriona y adelanto de lo que será el próximo mandato de la Unión Europea a desempeñar por este país. Presidió el congreso y la ceremonia inaugural György Habsburg, embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Hungría, quien dirigió a los asistentes un emotivo y cordial discurso de bienvenida.

Foto de familia de los asistentes al XI Congreso Internacional de ProtocoloEn sus palabras abundó en el papel que cumplen protocolo y ceremonial como elementos visibles en la comunicación institucional y la forma en que ambas han contribuido a mejorar las relaciones entre los hombres y las naciones.

El equipo profesional que asumió las responsabilidad técnicas del congreso estuvo encabezado por Erika Kótai, experta en protocolo y Csilla Felföldy, técnica en protocolo y relaciones institucionales. Formaron el comité científico Jorge Daniel Salvati, presidente de la Organización Internacional de Ceremonial y Protocolo, y de la Asociación de Profesionales del Ceremonial de la República de Argentina y Carlos Fuente Lafuente, vicepresidente de la Asociación Española de Protocolo, entre otros especialistas.

El Comité Consultivo Científico estuvo integrado por Lászlóné Vámos, consejera general de Justicia, fundadora y presidenta honoraria vitalicia de la Asociación Húngara de Protocolo; László Karger Kocsis, presidente de la Asociación Húngara de Protocolo y vicepresidente quinto de la OICP; Erik Galovtsik, vicepresidente de la Asociación Húngara de Protocolo; Gábor Kovács, vicepresidente de la Asociación Húngara de Protocolo; Eliane Ubillus, vicepresidenta primera de la OICP, vicepresidenta del Comité Nacional de Ceremonial Público de Brasil; Juan Ángel Gato, vicepresidente segundo de la OICP, presidente de la Asociación Española de Protocolo; Isabel Amaral, presidenta de la Asociación Portuguesa de Estudios de Protocolo; Herminio González, vicepresidente tercero de la OICP, vicepresidente del Comité Paraguayo de Profesionales en Ceremonial, y Julio César Díaz Ojeda, vicepresidente cuarto de la OICP, vicepresidente de la Asociación Nacional de Profesionales de Ceremonial y Protocolo de Venezuela.

Como marco de este importante evento se contó con el lujoso Budapest Hilton Hotel, dotado de los medios más adecuados para un acontecimiento de este relieve, cuyos servicios, atenciones, personal e instalaciones en general contribuyeron al éxito de las jornadas, a la comodidad de ponentes y oyentes, y al disfrute de la propia ciudad de Budapest, desde la privilegiada posición que ocupa en una de sus ciudadelas o atalayas sobre el Danubio.

Es de destacar que el congreso tuvo como idiomas oficiales el castellano, el húngaro y el inglés, atendido por un eficientísimo equipo de traductores que contribuyó al mejor seguimiento de todas las intervenciones. Pocas veces este servicio funciona de modo tan satisfactorio y eficiente.

Los tres ejes del congreso

Desde el punto de vista del contenido científico, el congreso se articuló a través de tres ejes temáticos que respondían al leit motiv de «Diversidad en la globalización»,»Comunicación intercultural en el protocolo» y «Los Nuevos Retos de la Unión Europea».

El objetivo perseguido, y sin duda alcanzado, a través de este planeamiento, respondía a la necesidad de encontrar soluciones eficientes a problemas semejantes en el mundo de la comunicación institucional, de la que el protocolo es eficaz herramienta en un universo globalizado.

Con la mirada especialmente orientada hacia Asia, luego de la experiencia que supusieron los Juegos Olímpicos en China, el congreso se abrió hacia los aportes de un mundo emergente que, al mismo tiempo que crece en lo económico se proyecta y abre más hacia el exterior en las relaciones comerciales, diplomáticas y culturales.

Por último, Hungría quiso recoger, sintetizar y comparar con sus propios criterios las experiencias de los mandatos anteriores en la Unión Europea, especialmente por parte de países como España. Conviene precisar que, en el marco de una crisis mundial, la República Magiar tiene el propósito de ejercer su mandado y los actos y actividades que de ello se desprendan, conferencias internacionales, y otros encuentros, con los mejores resultados y a un coste razonable, aprovechando las enormes posibilidades de su propia cultura, espacios e historia.

Es de destacar en este congreso, como viene siendo habitual en los anteriores, la presencia de la comunidad iberoamericana, estando representados, además de España y Portugal, Brasil, Argentina, Chile, Panamá, Colombia, México, Santo Domingo, Venezuela, entre otras. Fueron junto a la húngara, la representación más numerosa.

Dentro de esos tres ejes, las diversas conferencias y ponencias se agruparon en Protocolo oficial, estatal y diplomático (diversidad organizativa por continentes, contradicciones entre el protocolo oficial y el privado, la impronta de Europa en el mundo globalizado y el estudio comparado a lo largo del mundo de las funciones del protocolo en la comunicación institucional). Hungría mostró especial interés en el Protocolo de la Unión Europea y las actividades ligadas a las presidencias rotatorias y la responsabilidad y necesidades que conlleva ejercer de anfitrión en infinidad de actos.

También interesaron especialmente las ponencias sobre Protocolo empresarial, organización de actos en Europa y Asia o los mitos sobre los actos de las entidades privadas. Fue muy novedoso el ámbito del Protocolo militar, donde se dieron a conocer interesantes aspectos de la rica historia húngara y sus tradiciones.

Desde los grandes eventos deportivos y de masas y sus exigencias, a la protección del medio ambiente y los “actos ecológicos” se abordaron, a cargo de destacados especialistas, ponencias llamadas a la reflexión sobre la defensa del medio ambiente y el desarrollo sostenible. Tampoco faltaron contenidos sobre el protocolo religioso, o las habilidades sociales que es preciso dominar para desenvolverse en el mundo moderno. Lo que llevó a la cultura de la danza y de la moda bajo el expresivo epígrafe de “Conocimientos básicos de bailes sociales: parte imprescindible de la vida social internacional; Bailes sociales; Reglas de oro de la buena presencia en el mundo de los negocios”

Fueron analizadas y contrastadas diversas experiencias sobre protocolo y medios, las interrelaciones entre ambos y el papel de los primeros en la difusión de eventos protocolarios. No se descuidaron otros aportes como la formación en el protocolo o la cultura del agasajo como parte de la actividad social. En este sentido, las intervenciones se centraron en los aspectos culturales que giran en torno al vino, los usos y costumbres de la enología como ciencia y herramienta de relación social. Paralelamente, esta cultura que crea nuevos espacios para profesionales, demanda de éstos una formación continuada en las materias adecuadas. Y para que ningún aspecto fuera ajeno al programa, hubo ponencias sobre educación social, el protocolo de los discapacitados y la organización de viajes.

La conferencia inaugural

Uno de los aspectos más interesante de este congreso fue la conferencia inaugural, a cargo de Ferenc Robák, delegado del Gobierno para Asuntos Operativos de la Presidencia Húngara de la Unión Europea, y embajador.

Vino a decir que, en un tiempo de crisis, Hungría va a enseñar a Europa que con imaginación, pero sin lujos; con decoro, pero sin excesos, aprovechando los recursos del país y su riquísima arquitectura patrimonia se van a celebrar actos sencillos, solemnes, panópticos, que darán una imagen moderna y activa de Hungría. Y para ello, como en un congreso de empresa, el Estado ha requerido la colaboración de entidades privadas, patrocinadores y colaboraciones diversas, que prestarán medios, apoyo y materiales con sentido patriótico de estar entre todos contribuyendo a la imagen del país. Parece no obstante, quen Hungría se apresta a reproducir la imaginativa y brillante solución con que Portugal resolvió la firma del Tratado de Lisboa.

Hungría también va a mostrar al mundo la riqueza de su arquitectura patrimonial, aprovechando todos los recursos para montar escenarios efímeros, de bajo costo, en el marco de su interminable arquitectura y espacios históricos que permitan conocer el rico pasado de este país. Así lo mostraron a los asistentes a este congreso en la impresionante cena de clausura, celebrada en la sede de su Parlamento.

Un programa cultural y gastronómico

El embajador de la República Argentina Domingo Cullen, se sumó a este congreso, ofreciendo una espléndida recepción a los miembros de la OICP, en su residencia privada, como acto previo a la cena inaugural, encabezada por Jorge Salvati, quien cruzó los brindis con László Karger Kocsis, presidente de la Asociación Húngara de Protocolo y vicepresidente quinto de la OICP por el éxito del congreso.

Aunque el programa fue denso y consumió con holgura los tiempos previstos, los asistentes pudieron disfrutar de la gastronomía, la música, la cultura y la hospitalidad magiar. Nadie olvidará la noche tradicional húngara en el Parque Ecuestre Lázár con espectáculo folclórico, celebrada en la del 18 de noviembre, confortados con una manta y vino caliente. Ante los ojos de los asistentes desfiló una parte esencial del heroico pueblo húngaro, sus guerreros a caballo, sus troncos majestuosos, los carros típicos del país, las amazonas que evocaban los refinados tiempos del Imperio Austrohúngaro de los Absburgo.

Pero especialmente solemne resultó la visita al Parlamento, la noche del 19 de noviembre, con una cena incluida en uno de sus magníficos salones. Previamente, en el propio marco del Hotel Hilton, se presentó el espectáculo de la compañía de danza campeona del mundo «Botafogo», un grupo excepcional de artistas que dominan el arte del baile y el espacio escénico.

Los presentes disfrutaron de uno de los lugares más hermosos de Europa y pudieron conocer los símbolos más sagrados de la nación húngara. En aquel singular marco fue especialmente emotivo recordar su historia y su heroico pasado en defensa de la identidad de Europa en su lucha contra los turcos, sus anhelos de independencia nacional del imperio Absburgo o más recientemente la revolución de 1956, el punto culminante de los movimientos contra el régimen estalinista.

En el acto de clausura intervino como conferenciante László Balogh, fundador del Museo de lla Bandera de Hungría, quien analizó los problemas que surgen a la hora de colocar las enseñas nacionales sobre todo en las mesas de las conferencias internacionales, cuando no existen disposiciones específicas al respecto y el responsable de protocolo tiene que improvisar. Curiosamente fue la más controvertida de todas las intervenciones del congreso, puesto que muchos de los presentes, expertos en la materia, no coincidían con sus afirmaciones generalistas.

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*Artículo publicado el 24 de Noviembre de 2010 en RevistaProtocolo.comVer artículo