“Decía Talleyrand, excelente político y diplomático francés del XVIII, que solo los tontos se burlan del protocolo, pues éste facilita la vida.”
“¿La creación de un Colegio Profesional? No solo me parece bien, sino que lo considero necesario.”
Nombre: Carlos J. Medina
Empresa / Institución: UTi Worldwide
Cargo: Director de Desarrollo de Negocio. Vertical de Defensa y Aeroespacio. Coronel de Artillería DEM. Ex – director de Protocolo y Relaciones Externas de Defensa
1. ¿Cómo te vinculaste al mundo del protocolo?
Aunque siempre, por elección de mis compañeros durante mi formación en las academias militares y en mis primeros destinos, he estado implicado en la organización de actos participando en las diversas comisiones que se nombraban, profesionalmente mi vinculación nació en marzo de 1998, cuando fui destinado como consejero técnico al Departamento de Protocolo de la Presidencia del Gobierno. Allí permanecí con el Presidente Aznar y el Presidente Zapatero hasta noviembre de 2008, año en el que, de regreso a mi Ministerio de Defensa, fui designado por la Ministra Chacón como Director de Protocolo y Relaciones Externas, cargo que ocupé durante su mandato y, posteriormente, con el Ministro Morenés hasta diciembre de 2012.
2. Háblanos, por favor, cómo es tú día a día, en tu actividad profesional.
Actualmente, como director de Desarrollo de Negocio de una compañía internacional dedicada a la logística, la labor que desarrollo es extensa, y se basa sobre todo en la creación de una relación de confianza y el establecimiento de las adecuadas relaciones institucionales entre la empresa y uno de sus principales clientes, las Fuerzas Armadas españolas. Realmente, es una tarea compleja que necesita de amplios conocimientos específicos de la institución castrense y una cierta experiencia en protocolo y organización de actos para llevarla a cabo coherentemente, pues existía un escaso conocimiento mutuo.
3. Crees que protocolo y eventos están condenados a entenderse o, por el contrario, deberían de haber convivido juntos, desde el principio.
En mi opinión, protocolo, eventos -y comunicación-, no sólo deben entenderse, sino que no se entienden el uno sin el otro, pues los límites entre ellos son muy difusos. No sirve de nada un acto o evento magníficamente ejecutado en su producción si no existe un protocolo adecuado o si no hay una apropiada comunicación, bien por falta de difusión del mismo o por problemas que se ocasionen entre los asistentes al mismo. Ejemplo hay muchos, de todos conocidos, y no hay que olvidar que lo que el fin último, el objetivo se pretende con un acto, la “filosofía” del mismo, es transmitir un mensaje o proporcionar una imagen positiva de quien lo organiza.
4. ¿Crees que el Protocolo goza del reconocimiento que le corresponde como tal?
Hoy en día, y lo digo de forma taxativa, no. Esta cuestión es muy compleja por el ambiente sociopolítico que subyace en la sociedad española y en los medios de comunicación social.
5. ¿Qué crees que haría falta para mejorar la imagen del protocolo en la sociedad?.
Evidentemente, y al hilo de lo anterior, hace muchísima falta. Decía Talleyrand, excelente político y diplomático francés del XVIII, que solo los tontos se burlan del protocolo, pues éste facilita la vida. Hay una necesidad implícita de explicar bien qué es “protocolo”, que consiste en hacer bien las cosas, en aplicar ciertas normas para resolver problemas en lugar de crearlos, que no se basa en unas reglas rígidas y pasadas de moda. Al contrario, que es imprescindible para dar una buena imagen y que se valore adecuadamente una institución o una empresa, factor de vital importancia en el mundo actual.
6. ¿Qué percepción tienen, según tú criterio, los medios de comunicación de los profesionales de protocolo y eventos?
Desafortunadamente, no muy buena, pues “protocolo” se asocia a rigidez en las formas y en las actitudes, a gastos superfluos que deben ser eliminados, a parcialidad y clientelismo político de los profesionales que cumplen su función cerca de las autoridades, etc… , que no tiene nada que ver con lo que es el protocolo actualmente. Lamentablemente, muchas veces se ataca de forma agresiva y se menosprecia a las personas que lo ejercen, porque la crítica fácil y carente de fundamento de algunos “opinion-makers” y periodistas con conocimientos limitados y una formación más bien escasa, pero con acceso a los medios de comunicación, que intentan más obtener un efímero titular que de profundizar en la noticia e informar, están a la orden del día.
7. Desde hace varios años ya está oficializado el Grado Universitario en Protocolo y Organización de Eventos. ¿Cómo crees que puede influir esta formación académica en la incorporación laboral de los futuros graduados?
Al menos, eso espero. Renovar y adaptarse a los nuevos tiempos es progresar. Y es imprescindible que entren aires nuevos y se de paso a jóvenes generaciones que paulatinamente tomen el relevo a los profesionales “de toda la vida”. Pero quiero remarcar “paulatinamente” porque no debemos olvidar que tienen mucho que aprender de ellos. Una cosa es la teoría y otra, muy diferente, la práctica, y muchos de esos “viejos profesionales tuvieron como mejor escuela, quizá única, su ejercicio diario, por lo que no se debe despreciar su dilatada experiencia. Hay muchos aspectos que no pueden enseñarse en las aulas, por extensa y buena que sea la formación académica.
8. ¿Qué te parece la creación de un Colegio Profesional?
No solo me parece bien, sino que lo considero necesario. Desde hace ya tiempo es un deseo de muchas de las personas que se dedican al ejercicio de esta profesión, y que llevan trabajando en pos de conseguirlo. Debemos estar unidos y hacer valer la profesión, y qué mejor que una corporación de derecho público, amparada por el Estado, pueda velar por la defensa de nuestros intereses profesionales.
9. Descríbenos, por favor, cuál sería para ti el perfil de un candidato a responsable de protocolo y eventos.
Trazar un perfil no es fácil. Pero si tuviese que apuntar algunas cualidades que considero fundamentales, serían la honestidad y la flexibilidad, y si me permitís, parafraseando al insigne Calderón de la Barca, soldado de la gloriosa infantería española, sería un perfecto perfil en esta profesión…. que nadie espere/que ser preferido pueda / por la nobleza que hereda / sino por la que él adquiere / porque aquí a la sangre excede / el lugar que uno se hace / y sin mirar cómo nace / se mira cómo procede…./ porque aquí a lo que sospecho / no adorna el vestido el pecho / que el pecho adorna al vestido. / Y así, de modestia llenos, / a los más viejos verás / tratando de ser lo más / y de aparentar lo menos. /….aquí, en fin, la cortesía, / el buen trato, la verdad, / la firmeza, la lealtad, / el honor, la bizarría / el crédito, la opinión, / la constancia, la paciencia, / la humildad y la obediencia…,




