Una pasión que empezó una noche de primavera

Todo empezó una noche de primavera de 1991. Y así fue porque tuve la suerte de compartir una cena de compañeros que celebrábamos la finalización de un curso de cuatro meses impartido en la Cámara de Comercio de Madrid. Teníamos en común nuestra inquietud por el mundo del protocolo.

Como a otros tantos, allí me envió mi empresa para formarme en esta materia de la que poco se hablaba, ya que tan solo se refería a los grandes actos institucionales organizados por La Corona o la Administración del Estado.

¡Y la verdad es que pocas personas de mi perfil – empresarial, por aquel entonces- se dieron cita allí! Estaban representantes de varios ministerios, embajadas, Palacio Real, Ayuntamiento de Madrid, etc, y los dos maestros: D. José Carlos San Juan y D. Fernando Rueda.

Al finalizar los postres, Xiomara Pérez (hoy embajadora de la República de Panamá ante la República de Haití) ofreció un brindis por los presentes y nos invitó a reflexionar sobre la posibilidad de crear una Asociación, absolutamente novedosa en España, que aunara y defendiera los intereses de los allí presentes en nuestro trabajo diario.

El caso es que a mí me sonó bien y, desde el primer momento, me ofrecí a colaborar en ese proyecto. Algo me decía que no tenía nada que perder y que sí tenía, por el contrario, mucho que ganar. El tiempo me ha dado la razón.

En estos 25 años, desde las distintas responsabilidades que he asumido en la Junta Directiva de la AEP, he tenido la oportunidad de ver crecer esta, hoy, ya, afortunadamente, disciplina universitaria, conocer a profesionales valiosísimos, hacer grandes amigos (aunque algunos hoy ya, por desgracia, nos falten), disfrutar de apasionantes experiencias laborales y aprender.

Aprender mucho y muy deprisa todos los días. Si hacemos un poco de memoria, vemos que nuestras enseñanzas se circunscribían a tres grandes manuales, donde los referentes eran los profesores López Nieto y Vilarrubias y, sobre todo, al intercambio de experiencias vividas, donde la Asociación Española de Protocolo jugó un papel primordial de lo que hoy llamaríamos networking.

No he de ocultar que, como todo en la vida, cualquier proyecto que sale adelante, no viene exento de problemas y, además os he de confesar que claro que los hemos tenido a lo largo de todos estos años (¡y grandes, por cierto!). Sin embargo, la inmensa Fe y el gran trabajo dedicado a este proyecto han hecho que piedras y baches hayan sido sorteados con éxito y nos encontremos hoy con una Asociación asentada y madura que, como todo joven de 25 años, mira por su futuro con ilusión y esperanza.

Arancha de la Mata

Socia fundadora de la Asociación Española de Protocolo